[…] Por una sola razón, y es legítima: orden. La escuela de Canva está organizada por funciónalidad y por producto, no por objetivo. Si entras sabiendo que quieres hacer un flyer, tienes que ir cazando piezas: una actividad de 2 minutos aquí, una lección de 10 allí. Nadie te lleva de la mano desde «no se que es una plantilla» hasta «ya tengo mi flyer». Además, buena parte del material bueno está marcado «Pro», es decir, pensado para quien paga la suscripción —y si merece la pena pagarla o no lo calculé aparte. […]

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